Abre el ojo y eleva sutilmente la cola de la ceja.
Frena la formación de nuevos surcos y arrugas estáticas.
Mantienes tu expresividad, pero con un aspecto más descansado.
Es el tratamiento preventivo y correctivo por excelencia. Al relajar la musculatura, no solo borras las arrugas existentes, sino que evitas que se marquen más profundamente en el futuro. El resultado es una piel más lisa y una expresión mucho más amable.
Cada intervención se planifica de forma completamente personalizada según la anatomía y los objetivos estéticos y funcionales de cada paciente.
Nuestros cirujanos realizan una valoración médico-estética completa para analizar tu mímica facial, evaluar la profundidad de las líneas de expresión y diseñar el plano de aplicación ideal.
Realizamos un estudio fotográfico en estático y en movimiento (pidiéndote gesticular) para identificar con precisión matemática los puntos exactos del músculo donde se aplicará el tratamiento.
La toxina botulínica se infiltra en consulta mediante microinyecciones con agujas ultra finas. Es un proceso prácticamente indoloro y muy rápido que apenas dura entre 10 y 15 minutos.
Te daremos unas pautas sencillas para las horas posteriores y programaremos una cita de revisión gratuita a las dos semanas para evaluar el resultado definitivo y realizar cualquier micro-retoque si fuera necesario.
Ofrecemos resultados precisos y elegantes que devuelven la vitalidad a tu cara de forma segura y controlada.
Al actuar directamente sobre las líneas de la parte superior del rostro, el tratamiento relaja la mirada, abre los ojos y elimina el aspecto de fatiga crónica o preocupación.
La toxina no solo trata la arruga existente, sino que frena la evolución de las líneas dinámicas. Al suavizar la contracción, evita que la piel sufra y se rompa a largo plazo.
Huyendo de los mitos del rostro congelado, una aplicación profesional busca la armonía global, manteniendo la movilidad de tus facciones y logrando ese efecto "buena cara" tan deseado.
Es el procedimiento médico-estético más estudiado y seguro del mundo. Sus efectos se despliegan en pocos días, ofreciendo un cambio visible sin alterar la estructura natural de tus rasgos.
Ver en el espejo un rostro que refleja frescura, energía y descanso en lugar de cansancio acumulado mejora de inmediato la seguridad, el bienestar y la autoestima de nuestras pacientes.
Cada dosis y punto de inyección se calcula al milímetro según el sexo, la fuerza muscular y las expectativas de la paciente para garantizar un resultado impecable y simétrico.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
Planes de pago adaptados a ti.
Primera valoración sin coste ni compromiso con nuestro equipo médico especializado.
Cirujanos con formación continua en los principales centros nacionales e internacionales.
Instalación exclusiva con quirófano propio y protocolo de seguridad de primer nivel.
Acompañamiento completo desde la primera consulta hasta la recuperación final.
Trabajamos exclusivamente con marcas de garantía internacional con certificación CE.
Sin compromiso · Presupuesto personalizado · Respuesta en 24h
A diferencia de los rellenos, el efecto no es instantáneo. Los músculos empiezan a relajarse de forma progresiva a partir del tercer o cuarto día, y el resultado definitivo y óptimo se aprecia por completo a los 10 o 14 días de la sesión.
Para nada. Al utilizar agujas de un grosor milimétrico, las microinyecciones son muy tolerables y se sienten como un pequeño pinchazo superficial. No requiere anestesia de ningún tipo y puedes reincorporarte a tu vida social o laboral inmediatamente al salir.
La duración media del efecto oscila entre los 4 y los 6 meses, dependiendo de la fuerza muscular de cada paciente y de su metabolismo. El músculo recupera su actividad de forma lenta y gradual, por lo que se recomienda realizar el tratamiento un par de veces al año.
Rotundamente no. El mito de la «cara congelada» pertenece a malas praxis del pasado o a excesos. En el Instituto Funaro buscamos resultados elegantes y naturales: los músculos se relajan para suavizar la piel, pero mantendrás tu capacidad de sonreír, sorprenderte y expresarte con total normalidad.
Son pautas muy sencillas para las primeras 4 horas: no tumbarse por completo ni agachar la cabeza de forma prolongada, no masajear la zona tratada y evitar el uso de cascos de moto o gorros opresivos. El mismo día de la aplicación también se recomienda evitar el ejercicio físico intenso, las saunas o las piscinas. Los efectos secundarios son mínimos, como una ligera rojez en el punto de inyección que desaparece en menos de una hora.