Mejora estética sin perder la identidad de tu rostro.
Corrección de tabiques desviados para un mejor descanso.
Técnicas avanzadas que minimizan los hematomas postoperatorios.
Una nariz armónica solo es perfecta si funciona correctamente. En Instituto Funaro, entendemos que la Rinoseptoplastia Ultrasónica es un equilibrio entre el arte de la simetría facial y la ingeniería de la respiración.
Abordamos tu cirugía con los máximos estándares de seguridad hospitalaria, acompañándote con precisión y cercanía desde la primera consulta hasta tu alta definitiva.
Evaluamos la estructura interna de las fosas nasales para detectar desviaciones o hipertrofia de cornetes, y realizamos un análisis fotográfico facial para planificar una nariz proporcionada a tus rasgos.
Diseñamos el abordaje quirúrgico computerizado y pautamos los análisis clínicos necesarios junto a las pruebas preanestésicas para garantizar tu máxima seguridad en el hospital.
Realizado bajo anestesia general en un entorno hospitalario. El bisturí ultrasónico (piezocirugía) remodela los huesos nasales con precisión milimétrica de forma selectiva, corrigiendo simultáneamente el tabique desviado.
Colocamos una pequeña férula plástica termoconformable (sin los incómodos taponamientos nasales de antes en la mayoría de los casos) e iniciamos el seguimiento guiado para evaluar la desinflamación progresiva.
Redefinimos la estética de tu rostro y optimizamos tu salud respiratoria mediante el uso selectivo de tecnología piezoeléctrica que cuida al máximo tus tejidos.
A diferencia de las técnicas clásicas, el dispositivo ultrasónico permite limar y cortar el hueso de forma controlada sin romperlo de manera imprecisa. Esto asegura que el cirujano pueda modelar el dorso y los flancos nasales con una simetría perfecta.
Los ultrasonidos actúan únicamente sobre los tejidos duros (el hueso). Al dejar intactos los vasos sanguíneos, los cartílagos y la piel, el sangrado es mínimo, lo que reduce drásticamente la aparición de los típicos moratones e hinchazón alrededor de los ojos.
Al ser una rinoseptoplastia, no solo se embellece el exterior. Se corrigen de raíz los problemas estructurales internos como el tabique desviado o los cornetes inflamados, eliminando los ronquidos, la fatiga y mejorando la calidad del descanso diario.
Huyendo de las narices estandarizadas o artificiales, la tecnología ultrasónica permite realizar cambios milimétricos y sutiles. La nueva nariz se integra perfectamente con tu barbilla, pómulos y mirada, mejorando el rostro sin cambiar tu expresión real.
Gracias al mínimo sangrado que propicia la técnica ultrasónica, en la gran mayoría de los casos ya no es necesario colocar los tradicionales y molestos tapones de gasa dentro de la nariz, permitiendo al paciente respirar y estar cómodo desde el primer día.
Al reducirse al mínimo el traumatismo facial, la inflamación baja de forma mucho más rápida. Las actividades cotidianas ligeras y la rutina laboral de oficina pueden retomarse normalmente a los pocos días de la intervención.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
Planes de pago adaptados a ti.
Primera valoración sin coste ni compromiso con nuestro equipo médico especializado.
Cirujanos con formación continua en los principales centros nacionales e internacionales.
Instalación exclusiva con quirófano propio y protocolo de seguridad de primer nivel.
Acompañamiento completo desde la primera consulta hasta la recuperación final.
Trabajamos exclusivamente con marcas de garantía internacional con certificación CE.
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La tradicional utiliza escoplo y martillo manuales para romper el hueso, lo que daña los vasos sanguíneos y genera mucha hinchazón y moratones. La ultrasónica utiliza un dispositivo piezoeléctrico de alta tecnología que vibra para limar y cortar el hueso con total suavidad y precisión, respetando los tejidos blandos y ofreciendo un postoperatorio infinitamente más cómodo.
La inmensa mayoría de los pacientes coinciden en que no es un proceso doloroso, sino molesto debido a la sensación de congestión o pesadez similar a tener un resfriado fuerte durante los primeros 3 o 4 días. Las ligeras molestias se controlan perfectamente con los analgésicos comunes pautados.
Una de las mayores ventajas de nuestra técnica ultrasónica es que minimiza el sangrado interno. Gracias a esto, evitamos el uso de los incómodos taponamientos tradicionales. Saldrás de quirófano pudiendo respirar por la nariz, lo que transforma por completo la experiencia de las primeras 48 horas.
La férula externa protectora se retira en la clínica a los 7 o 10 días de la cirugía. En ese momento ya apreciarás un cambio evidente, pero la nariz asimilará una inflamación residual normal. El resultado definitivo y la definición de la punta nasal se consolidan de forma real entre los 6 meses y el año de la intervención.
Si tu trabajo no requiere esfuerzos físicos, puedes reincorporarte a la semana o 10 días, justo tras retirar la férula. El ejercicio físico ligero como caminar puede iniciarse a las dos semanas, pero los entrenamientos intensos, el gimnasio y cualquier deporte de contacto deben evitarse durante al menos un mes y medio.