Corrige el hundimiento que crea el aspecto oscuro bajo el ojo.
Sales de la consulta con una mirada visiblemente más descansada.
Mejora la calidad de la fina piel del contorno ocular.
Las ojeras marcadas pueden hacerte parecer fatigada incluso cuando has dormido bien. Este tratamiento suaviza la transición entre el párpado inferior y la mejilla, logrando un efecto de ‘buena cara’ inmediato que rejuvenece todo el rostro sin necesidad de maquillaje corrector.
La zona del contorno ocular es extremadamente delicada, por lo que planificamos y ejecutamos cada sesión con una precisión milimétrica y la máxima seguridad.
Nuestros cirujanos evalúan el tipo de ojera (si es puramente por hundimiento, pigmentaria o si existen bolsas) para confirmar que eres el candidato idóneo y garantizar un resultado impecable.
Analizamos cómo incide la luz en tu rostro en estático y dinámico. Marcamos los puntos anatómicos exactos de la depresión lagrimal para delimitar el área exacta donde recuperar el volumen perdido.
Para garantizar la máxima seguridad y confort, el producto se aplica mediante una microcánula de punta roma. Esto minimiza los pinchazos, evita la aparición de hematomas y hace que el proceso sea prácticamente indoloro.
Al terminar, verás el cambio en el espejo de forma inmediata. Programamos una cita de control a las dos semanas para evaluar cómo se ha asentado el producto y realizar cualquier ajuste si fuera necesario.
Consigue un rostro lleno de vitalidad, luminosidad y frescura con un procedimiento rápido, seguro y de efecto inmediato.
Al rellenar la cuenca hundida, eliminamos la sombra grisácea o azulada que da aspecto de enfermedad o fatiga crónica. Tu rostro recupera al instante la expresión de haber tenido un sueño reparador.
El tratamiento unifica el relieve de la ojera con el pómulo, haciendo que la piel se vea continua y lisa. Esto rejuvenece de golpe todo el tercio superior del rostro de forma muy sutil.
Utilizamos un ácido hialurónico específico y patentado para esta zona, formulado con una baja capacidad de captación de agua para evitar que la zona se inflame o cree un efecto de bolsa artificial.
La fina piel del contorno de ojos se beneficia enormemente de la hidratación profunda del hialurónico, que suele combinarse con complejos dermo-restructurantes (vitaminas y aminoácidos) para mejorar la calidad cutánea a largo plazo.
Se realiza en una única sesión de unos 20 minutos. No requiere baja ni cuidados complejos, permitiéndote volver a tus compromisos laborales o sociales de forma inmediata al salir de la clínica.
Olvídate de tener que aplicar densas capas de corrector o iluminador cada mañana para intentar camuflar el hundimiento. El tratamiento soluciona el problema de raíz desde el interior de la piel.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
Planes de pago adaptados a ti.
Primera valoración sin coste ni compromiso con nuestro equipo médico especializado.
Cirujanos con formación continua en los principales centros nacionales e internacionales.
Instalación exclusiva con quirófano propio y protocolo de seguridad de primer nivel.
Acompañamiento completo desde la primera consulta hasta la recuperación final.
Trabajamos exclusivamente con marcas de garantía internacional con certificación CE.
Sin compromiso · Presupuesto personalizado · Respuesta en 24h
Se utiliza un ácido hialurónico de características muy específicas: es de baja densidad, muy fluido y apenas capta agua. Esto es fundamental para evitar el «efecto Tyndall» (que la zona se vea azulada) y para que no aparezcan bolsas por retención de líquido bajo el ojo.
La zona de la ojera apenas tiene movimiento muscular, lo que hace que el hialurónico se reabsorba de manera muy lenta. Los resultados suelen mantenerse impecables entre 12 y 18 meses, siendo uno de los tratamientos médico-estéticos más duraderos.
Durante las primeras 48 horas se recomienda no masajear ni presionar la zona, evitar dormir boca abajo, no realizar ejercicio físico intenso y evitar saunas o baños de vapor. Es normal experimentar una leve rojez o hinchazón transitoria que remite en pocas horas.