Eliminación del exceso cutáneo tras pérdida de peso o edad.
Extremidades más estilizadas y contornos definidos.
Mejora estética inmediata que facilita la elección de vestuario.
Elimina la flacidez colgante en extremidades para que vuelvas a sentirte cómodo con ropa ajustada o al descubierto.
Abordamos tu cirugía con los máximos estándares de seguridad hospitalaria, acompañándote con precisión y cercanía desde la primera consulta hasta tu alta definitiva.
Evaluamos la cantidad de piel sobrante, la elasticidad del tejido y los depósitos de grasa localizados en la cara interna de los muslos para determinar el tipo de incisión óptimo para tu anatomía.
Diseñamos el mapa de resección cutánea y pautamos los análisis clínicos, electrocardiograma y pruebas preanestésicas necesarias para asegurar una intervención segura en el entorno hospitalario.
Bajo anestesia general o epidural con sedación. Retiramos de forma meticulosa el exceso de piel y grasa. Anclamos los tejidos profundos a estructuras firmes (fascia) para garantizar que los muslos queden tersos y los resultados sean duraderos.
Realizamos un cierre por planos con suturas estéticas de alta precisión y colocamos una prenda de compresión especial (tipo malla postquirúrgica) para controlar la inflamación y guiar la correcta cicatrización.
Devolvemos la firmeza a tus extremidades inferiores mediante técnicas de tracción quirúrgica profunda que eliminan la flacidez colgante y redefinen el perfil de tus piernas.
Tras pérdidas masivas de peso o debido al paso de los años, la piel de la cara interna del muslo cede y pierde su capacidad de retracción. Esta cirugía elimina de forma directa ese excedente de tejido, logrando una superficie lisa y compacta.
La piel redundante en la entrepierna suele provocar un roce continuo muy incómodo al andar, causando irritaciones, eccemas y molestias físicas diarias. Al limpiar y tensar la zona, este problema desaparece por completo, mejorando tu confort.
Al traccionar la piel hacia la zona de la ingle, el muslo recupera una transición suave, atlética y redondeada. Las extremidades adquieren un aspecto mucho más firme, esbelto y proporcionado con el resto de tu silueta.
En los casos que solo requieren corrección en la parte superior, la incisión se diseña de forma minuciosa a lo largo del pliegue de la ingle, extendiéndose hacia el surco glúteo. De este modo, la línea de la cicatriz queda camuflada bajo la ropa interior o el biquini.
Para evitar que la gravedad vuelva a desplazar la piel hacia abajo con el tiempo, la musculatura y los tejidos internos se fijan firmemente a los ligamentos profundos de la pelvis. Esto garantiza una fijación sólida y un resultado duradero a largo plazo.
Olvídate de la autoconciencia al elegir ropa. Pantalones ajustados, faldas, vestidos y trajes de baño vuelven a lucir de forma impecable sin que el exceso de piel interfiera en la caída de las prendas, elevando drásticamente tu autoestima.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
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La ubicación exacta depende de la cantidad de piel a retirar. Si la flacidez se localiza únicamente en la parte alta, la incisión se realiza en el pliegue de la ingle, quedando totalmente oculta. Si el exceso de piel se extiende hacia la rodilla, es necesario realizar una incisión vertical en la cara interna del muslo, diseñada de forma milimétrica para que quede lo más resguardada posible.
El postoperatorio requiere reposo relativo durante las primeras dos semanas. Es completamente normal sentir tirantez y notar inflamación en las piernas. Se pautará el uso continuo de una prenda de compresión (malla elástica) durante el primer mes y se aconseja descansar con las piernas ligeramente elevadas para favorecer el retorno venoso.
Sí, de hecho es una combinación muy frecuente si el paciente presenta tanto exceso de piel como depósitos de grasa acumulada. En estos casos, primero se realiza una liposucción para vaciar y aligerar el tejido graso y, acto seguido, se lleva a cabo el lifting para recortar y tensar la piel sobrante, consiguiendo un resultado óptimo.
Sí, los resultados son estables y permanentes a largo plazo. Las células grasas y la piel retiradas no vuelven a crecer. Sin embargo, para mantener las piernas estilizadas y firmes de forma indefinida, es fundamental mantener un estilo de vida saludable y evitar fluctuaciones drásticas de peso.
Se puede caminar despacio desde el día siguiente de la cirugía para activar la circulación. Si tu trabajo no exige esfuerzo físico ni desplazamientos largos, podrás reincorporarte a las 2 semanas. Para trabajos que requieran pasar muchas horas de pie o realizar cargas, se aconseja esperar de 3 a 4 semanas.