Eliminación definitiva del tejido glandular y graso sobrante.
Incisiones mínimas prácticamente imperceptibles.
Mejora drástica de la autoconfianza en entornos sociales y deportivos.
Recupera la seguridad al vestir y elimina complejos masculinos mediante una definición pectoral firme y plana.
Abordamos tu cirugía con los máximos estándares de seguridad hospitalaria, acompañándote con precisión y cercanía desde la primera consulta hasta tu alta definitiva.
Evaluamos clínicamente el pectoral para determinar si el exceso es tejido graso (pseudoginecomastia), glandular o mixto. Si se requiere, pautamos un estudio hormonal previo.
Diseñamos la estrategia quirúrgica personalizada según tu anatomía y solicitamos las pruebas analíticas estándar para asegurar una entrada a quirófano con total seguridad.
La cirugía se realiza bajo anestesia general o sedación profunda en hospital. Combinamos la liposucción avanzada para retirar la grasa con una mínima resección si hay exceso de glándula de soporte.
Colocamos una prenda de compresión pectoral específica e iniciamos el protocolo postoperatorio para controlar la inflamación y garantizar que la piel se adapte firmemente a tu nuevo contorno.
Devolvemos la definición natural a tu torso mediante técnicas quirúrgicas de alta precisión que eliminan complejos de raíz y priorizan tu confort.
Al extraer físicamente tanto el tejido graso acumulado como el exceso de glándula mamaria, los resultados son permanentes. Una vez retirado el tejido glandular, este no vuelve a desarrollarse, asegurando un torso firme a largo plazo.
Si solo hay grasa, se realiza mediante incisiones milimétricas de liposucción. Si es necesario retirar glándula, la incisión se realiza justo en el borde inferior de la areola, donde el cambio de color de la piel la camufla por completo con el tiempo.
Utilizamos técnicas de aspiración que favorecen la estimulación del colágeno interno. Esto ayuda a que la piel del tórax no quede flácida tras retirar el volumen, sino que se contraiga y se adhiera limpiamente al músculo pectoral.
Muchos pacientes sufren buscando ropa holgada o de colores oscuros para intentar camuflar el relieve del pecho. Tras esta intervención, podrás volver a utilizar camisetas ajustadas, camisas de tu talla y prendas claras con absoluta normalidad.
Quitarse la camiseta en entornos públicos, la piscina, la playa o el vestuario deportivo deja de ser una situación incómoda. El tratamiento elimina esa barrera psicológica de inmediato, permitiéndote disfrutar de tu vida social sin limitaciones.
Al aplanar la región pectoral y definir los bordes inferiores del músculo, el tórax recupera una fisonomía típicamente masculina y proporcionada, mejorando estéticamente la silueta corporal global.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
Planes de pago adaptados a ti.
Primera valoración sin coste ni compromiso con nuestro equipo médico especializado.
Cirujanos con formación continua en los principales centros nacionales e internacionales.
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Acompañamiento completo desde la primera consulta hasta la recuperación final.
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La ginecomastia real se produce por un exceso de desarrollo de la glándula mamaria en el hombre, la cual es dura al tacto y no se elimina con dieta ni ejercicio. La pseudoginecomastia es simplemente una acumulación de grasa localizada en la zona pectoral. En la consulta determinamos mediante palpación o ecografía el componente exacto para aplicar la técnica correcta.
Sí, los resultados son definitivos. El tejido glandular extraído no se vuelve a regenerar. No obstante, para mantener el contorno pectoral plano e impecable a lo largo de los años, es fundamental mantener unos hábitos de vida saludables y evitar variaciones drásticas de peso o desajustes hormonales provocados por ciertos fármacos o suplementos.
El postoperatorio es muy llevadero; se siente una sensación similar a tener agujetas intensas en el pecho que remite bien con analgésicos comunes. Deberás llevar una faja o chaleco de compresión durante las primeras 3 o 4 semanas. Podrás volver a entrenar o hacer gimnasio de forma progresiva a partir del mes de la cirugía.
Dependiendo de la cantidad de tejido a extraer y de si es un caso puramente de grasa o mixto, se puede realizar bajo anestesia general o anestesia local con sedación profunda en el hospital. El cirujano plástico te recomendará la opción más segura y confortable para tu caso particular.
Es habitual experimentar una disminución o alteración transitoria de la sensibilidad en el área de la areola y el pezón durante las primeras semanas debido a la inflamación local. Esta sensación es completamente normal y se recupera de manera progresiva a lo largo de los meses siguientes.