Trata la causa raíz del envejecimiento (pérdida de colágeno).
El efecto puede durar hasta 2 años.
Nadie notará que te has hecho algo, solo que te ves mejor.
Es la solución ideal para combatir la flacidez facial y corporal sin aportar un volumen excesivo. A diferencia del hialurónico, su objetivo es engrosar la piel y tensarla a largo plazo. Los resultados mejoran mes a mes, ofreciendo un rejuvenecimiento muy natural y discreto.
Cada intervención se planifica de forma completamente personalizada según la anatomía y los objetivos estéticos y funcionales de cada paciente.
Nuestros cirujanos realizan una valoración médico-estética completa para evaluar las zonas con flacidez o pérdida de firmeza y diseñar el protocolo de inducción de colágeno ideal.
Realizamos un análisis fotográfico detallado de las áreas a tratar (rostro o zonas corporales) y marcamos con precisión los vectores de tensión donde se aplicará el producto para optimizar el efecto reafirmante.
El ácido poliláctico se infiltra en consulta mediante microinyecciones con agujas finas o cánulas. El procedimiento es muy tolerable y se prepara con anestesia local para garantizar la máxima comodidad del paciente.
Al finalizar, realizamos un masaje específico en la zona para asegurar una distribución homogénea del producto. Te daremos unas pautas sencillas de masaje para casa y programaremos tu sesión de revisión.
Ofrecemos resultados progresivos, naturales y de larga duración que devuelven la firmeza y la estructura a los tejidos desde el interior.
Actúa como un potente estimulador que reactiva la producción natural de colágeno, combatiendo la flacidez del rostro y redefiniendo el contorno corporal sin recurrir al quirófano.
A diferencia de los rellenos tradicionales, el ácido poliláctico no genera un cambio drástico inmediato; suaviza las arrugas y repone los volúmenes de forma sutil y progresiva a medida que el cuerpo genera nuevo tejido.
Al devolver la densidad perdida a la piel, se unifica la textura, se reducen las líneas de expresión y se recupera la elasticidad, aportando un aspecto rejuvenecido, terso y saludable.
Los beneficios de la regeneración celular profunda no desaparecen rápido; el nuevo colágeno generado por tu propio organismo mantiene la piel firme y rejuvenecida a largo plazo.
Recuperar la firmeza en zonas del rostro o del cuerpo que acusaban el paso del tiempo o la pérdida de elasticidad mejora directamente la autoestima y el bienestar diario de nuestras pacientes.
Cada sesión se calcula y se adapta minuciosamente dependiendo de la zona (facial o corporal), la edad de la piel y las necesidades estructurales específicas de cada persona.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
Planes de pago adaptados a ti.
Primera valoración sin coste ni compromiso con nuestro equipo médico especializado.
Cirujanos con formación continua en los principales centros nacionales e internacionales.
Instalación exclusiva con quirófano propio y protocolo de seguridad de primer nivel.
Acompañamiento completo desde la primera consulta hasta la recuperación final.
Trabajamos exclusivamente con marcas de garantía internacional con certificación CE.
Sin compromiso · Presupuesto personalizado · Respuesta en 24h
Los resultados son progresivos. Aunque notarás una mejora inicial por la hidratación del tratamiento, los efectos reales y definitivos comienzan a apreciarse a partir de las 4 a 6 semanas, que es cuando el cuerpo empieza a producir el nuevo colágeno. El resultado óptimo se consolida tras un par de meses.
Es un tratamiento muy bien tolerado. Se realiza de forma ambulatoria y el producto se diluye habitualmente con anestesia local para adormecer la zona durante la infiltración. Al terminar, puedes volver a tu rutina normal de inmediato, experimentando a lo sumo una ligera sensibilidad temporal.
Es uno de los procedimientos más duraderos de la medicina estética. Debido a que el colágeno generado es tuyo, los resultados de firmeza y elasticidad suelen mantenerse estables entre 18 y 24 meses. Se aconseja una valoración anual para valorar sesiones de mantenimiento.
El ácido hialurónico es un gel de relleno que aporta volumen e hidratación de forma inmediata. El ácido poliláctico es un bioestimulador: no rellena por sí mismo de forma directa, sino que da la orden a tus células para que fabriquen su propio colágeno, logrando un tensado mucho más natural y gradual.
No se recomienda en embarazadas, mujeres en lactancia o personas con infecciones en la zona de la piel a tratar. El cuidado post-tratamiento más importante es realizarse unos masajes suaves en la zona siguiendo la famosa regla del 5-5-5 (5 minutos, 5 veces al día, durante 5 días) que te detallará el médico en consulta para asegurar una distribución perfecta del producto. Como efecto secundario, puede aparecer alguna pequeña rojez o micro-hematoma pasajero.