Ideal para pacientes que buscan tratamientos sin químicos sintéticos.
Mejora cicatrices, marcas de acné y líneas finas.
La piel se vuelve más tersa, gruesa y resistente.
Al utilizar tu propio material biológico, no existe riesgo de alergias ni rechazo. Es un tratamiento regenerativo potente que mejora la calidad global de la piel, frena el proceso de envejecimiento y aporta una vitalidad única al rostro, cuello y escote.
Cada intervención se planifica de forma completamente personalizada según la anatomía y los objetivos estéticos y funcionales de cada paciente.
Nuestros cirujanos realizan una valoración médico-estética completa para conocer tus objetivos y diseñar el protocolo de regeneración celular ideal.
Se realiza una pequeña extracción de sangre al paciente en la propia consulta, la cual se centrifuga mediante un sistema de alta precisión para separar y concentrar el plasma rico en factores de crecimiento.
El plasma obtenido se aplica en la zona a tratar mediante microinyecciones superficiales. El proceso es muy tolerable y se puede aplicar crema anestésica previa para garantizar tu máxima comodidad.
Realizamos un seguimiento exhaustivo después de la sesión para valorar la evolución de la piel y pautar el número de sesiones necesarias para consolidar el mejor resultado posible.
Ofrecemos resultados progresivos y naturales que mejoran tanto la salud cutánea como la calidad global de la piel desde el interior.
El PRP estimula intensamente la regeneración celular, devolviendo a la cara, el cuello y el escote un brillo saludable, una textura sedosa y un aspecto completamente descansado.
Al activar los fibroblastos de forma natural gracias a tus propios factores de crecimiento, se combate la flacidez y se mejora la firmeza de la piel en toda la zona tratada sin aportar volúmenes artificiales.
Mejorar la calidad, elasticidad y tersura de la piel unifica el tono, suaviza las arrugas finas y las imperfecciones, aportando mayor equilibrio, frescura y atractivo.
A diferencia de otros tratamientos exprés, los beneficios del PRP actúan a nivel celular profundo, por lo que la mejora en la calidad del tejido se mantiene estable a lo largo del tiempo.
Tratar los signos del envejecimiento prematuro o el rostro cansado de forma biológica tiene un impacto directo en la autoestima y en la calidad de vida de nuestras pacientes.
Cada protocolo se diseña a medida según el grado de envejecimiento cutáneo, las expectativas y las necesidades específicas de la piel de cada paciente.
Ofrecemos resultados permanentes y naturales que mejoran tanto la estética como la funcionalidad.
Planes de pago adaptados a ti.
Primera valoración sin coste ni compromiso con nuestro equipo médico especializado.
Cirujanos con formación continua en los principales centros nacionales e internacionales.
Instalación exclusiva con quirófano propio y protocolo de seguridad de primer nivel.
Acompañamiento completo desde la primera consulta hasta la recuperación final.
Trabajamos exclusivamente con marcas de garantía internacional con certificación CE.
Sin compromiso · Presupuesto personalizado · Respuesta en 24h
Los primeros efectos de luminosidad e hidratación se aprecian a los pocos días de la sesión. Sin embargo, el cambio definitivo y la máxima regeneración de colágeno se consolidan entre las 3 y 4 semanas posteriores, mostrando una piel visiblemente más firme y rejuvenecida en rostro, cuello y escote.
Es un tratamiento muy tolerable. Se realiza de forma ambulatoria con agujas ultrafinas de mesoterapia. Al terminar la sesión, la recuperación es inmediata y el paciente puede reincorporarte a su rutina sin necesidad de bajas ni reposo.
Los resultados de un protocolo inicial (suele constar de 3 sesiones) se mantienen estables entre 6 y 12 meses. Al tratarse de un proceso de regeneración natural, se recomienda realizar una o dos sesiones de mantenimiento al año para frenar el envejecimiento celular.
No, el riesgo es totalmente nulo. Al tratarse de un tratamiento autólogo (utiliza la propia sangre del paciente), no produce alergias, incompatibilidades ni reacciones de rechazo, lo que lo convierte en uno de los procedimientos más seguros de la medicina estética.
No está recomendado en mujeres embarazadas, en periodos de lactancia, ni en personas con patologías de la coagulación o infecciones activas en la piel de la zona a tratar. El efecto secundario más común es una leve rojez transitoria o algún pequeño punto que desaparece en unas horas.